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    DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL

    El 12 de junio, es cuando se considera el recordatorio de lo bastante por hacer, en lo referente al sinnúmero de actividades que realizan los niños, en su gran mayoría en condiciones anormales, las cuales atentan con su salud, seguridad e integridad como personas, estas provocadas por una infinidad de circunstancias, muchas de ellas originadas por ignorancia, falta de oportunidades, pobreza extrema, carencia de educación, sobreexplotación, trata, mano de obra barata, falta de vigilancia por el sector gubernamental, por mencionar algunas.


    Ahora bien, no todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil, por lo general, la participación de los niños o los adolescentes en trabajos que no atentan contra su salud y su desarrollo personal ni interfieren con su escolarización se considera positiva. Entre otras actividades, cabe citar la ayuda que prestan a sus padres en el hogar, la colaboración en un negocio familiar o las tareas, las cuales, realizan fuera del horario escolar o durante las vacaciones para ganar dinero de bolsillo, por tanto, este tipo de actividades son provechosas para el desarrollo de los pequeños y el bienestar de la familia; les proporcionan calificaciones y experiencia, y les ayuda a prepararse para ser miembros productivos de la sociedad en la edad adulta, además se consideran como parte de su proceso formativo.


    Por lo expuesto, el término “trabajo infantil” suele definirse, según la OIT, como todo trabajo, el cual priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.



    Por tanto, se considera al trabajo ante tal situación como:

    • Es peligroso y perjudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño;
    • Interfiere con su escolarización puesto que:
  • Les priva de la posibilidad de asistir a clases,
  • Les obliga a abandonar la escuela de forma prematura,
  • Les exige combinar el estudio con un trabajo pesado y el cual insume mucho tiempo.

  • En las formas más extremas de trabajo infantil, los niños son sometidos a situaciones de esclavitud, separados de su familia, expuestos a graves peligros y enfermedades y/o abandonados a su suerte en la calle de grandes ciudades (con frecuencia a una edad muy temprana).


    Para el caso mexicano, existe la creencia relativamente extendida de que el trabajo infantil es inevitable, aceptable e incluso bueno para la formación de niños, niñas y adolescentes.

    El trabajo infantil constituye una violación de los derechos de niños, niñas y adolescentes, especialmente del derecho a estar protegido contra la explotación, al sano crecimiento, a la educación, al juego, la cultura y el deporte. Es decir, a desarrollarse plenamente.


    En estos momentos, muchos hogares se enfrentan a la caída de sus ingresos o incluso a la pérdida de empleos. Ante esta situación, el trabajo infantil puede suponer un apoyo a la economía familiar. Datos oficiales del año 2007 indican que en México uno de cada ocho niños entre los cinco y los 17 años trabaja, lo cual da una suma superior a los tres millones y medio de niños y niñas en ese rango de edad.


    La población infantil, la cual trabaja, se ubica principalmente en las áreas menos urbanizadas del país, se dice que aproximadamente siete de cada diez niños trabajadores viven en zonas rurales. La diferencia entre géneros también es notable: el trabajo infantil tiene más incidencia en niños que en niñas, (los niños trabajadores son dos millones y medio, las niñas un millón doscientas mil), según los datos del ENOE, sin embargo, las estadísticas no hablan del impacto del trabajo doméstico, el cual, afecta más a niñas que a niños (se calcula que un 60% de niños frente a un 72% de niñas).


    Destacan las cifras internacionales, que el sector que mayor porcentaje es la agricultura con el 58.6 %, distintos servicios el 25.4 %, 7.2 % la Industria, 6.9 % servicio doméstico, y el 1.9 % no definido.


    En el Artículo 3, del Convenio núm. 182 de la OIT, marca en algunos de sus lineamientos lo siguiente:


    a)      todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados;

     

    b)       La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas.


    c)      La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen en los tratados internacionales pertinentes, y;


    d)         El trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.

    El trabajo que pone en peligro el desarrollo, físico, mental o moral del niño, sea por su naturaleza o por las condiciones en las que se efectúa, es denominado “trabajo peligroso”. De los niños, niñas y adolescentes ocupados, 42.5% no recibe un ingreso, seguidos por aquellos que reciben hasta un salario mínimo (28.8%) y solamente 7.5% perciben ingresos mayores a dos salarios mínimos.


    Se sabe que existen un sinnúmero de Causales, por lo cual la UNICEF, manifiesta que dentro de ellas se encuentran:


    1.-El trabajo infantil es resultado del pobre desarrollo económico e institucional de un país.


    2.-Leyes que prohíben el trabajo infantil no ayudan a su eliminación. Históricamente, las historias de éxito en la eliminación del trabajo infantil provienen de economías hoy desarrolladas como Gran Bretaña y EU. Sin embargo, la evidencia seria muestra que estos resultados no fueron consecuencia de la promulgación de leyes en contra del trabajo infantil, sino consecuencia del desarrollo económico y de incrementar la calidad en la educación.


    3.-Leyes que prohíben el trabajo infantil tienen resultados contraproducentes. En países con instituciones económicas débiles, en donde la calidad educativa es baja y los niños tienen acceso a actividades ilegales como medio para obtener recursos, prohibir el trabajo infantil no hace que los niños vayan a la escuela, sino ocasiona que muchos niños terminen ocupándose en peores actividades.


    4.-Imponer sanciones o establecer boicots en contra de empresas que utilicen trabajo infantil tienen resultados contraproducentes. Sanciones a empresas pueden incluso generar que el trabajo infantil aumente.

    El número global de niños en situación de trabajo infantil ha disminuido de un tercio desde el año 2000, pasando de 246 millones a 168 millones. De los cuales más de la mitad, es decir 85 millones efectúan trabajos peligrosos (contra 171 millones en el año 2000).


    ·         La región de Asia y el Pacífico continúa registrando el número más alto de niños (casi 78 millones o 9,3% de la población infantil), pero el África Sub-sahariana continúa siendo la región con la más alta incidencia de trabajo infantil (59 millones, más del 21%).

    ·         En América Latina y el Caribe, existen 13 millones (8,8%) de niños en situación de trabajo infantil, mientras que en la región del Medio Oriente y África del Norte hay 9,2 millones (8,4%).

    ·         La agricultura continúa siendo de lejos el sector con el mayor número de niños en situación de trabajo infantil (98 millones, o 59%), pero el número de niños en los servicios (54 millones) y la industria (12 millones) no es insignificante – la mayoría se encuentra principalmente en la economía informal.

    ·         Se registró una disminución del 40% del trabajo infantil en las niñas desde el año 2000, mientras que en los niños la disminución es del 25%.


    En México, la situación del trabajo infantil, a pesar de la preocupación de las autoridades laborales, se sigue incrementando, existiendo sectores, donde no solamente se violan las leyes, sino atentan contra los derechos humanos de la población, los niños, un ejemplo palpable a todas luces es el campo, en donde miles de niños son explotados y expuestos a peligros y riesgos inminentes al trabajar con productos nocivos a la salud, como lo son los agroquímicos, los cuales les producen enfermedades, que los llevan a la misma muerte o una vida llena de penurias, las cuales ocasionan limitaciones funcionales en todos los órdenes.


    En lo referente a las actividades desempeñadas en la industria maderable, a pesar de lo indicado en la NOM-008-STPS, los industriales de ese sector, consideran como una transgresión, a sus derechos, el hecho de tener que mejorar las condiciones de trabajo, al efectuar horarios de trabajo, acorde a lo enunciado en los convenios internacionales en lo referente al trabajo infantil, así como proporcionar refugios, agua potable, capacitación, servicios médicos, entre otros, por ello, se aprecia la carencia de compromiso en todos los aspectos por parte de absolutamente todos los actores en el campo del trabajo.


    En este mismo sentido, ante la transgresión a los menores, el narcotráfico, la trata, la prostitución y abuso de menores, está rebasando los límites y principios humanos, ante la impasibilidad de los gobiernos y la sociedad, por ello, la importancia de reconocer que este día requiere la vital intervención de todos los sectores, buscando se otorgue la calidad de vida requerida por los menores, ya no se puede tolerar sean agredidos los niños y niñas de todo el mundo.



    Se utilizaron aportaciones de la OIT y Unicef.



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